Archivo de la etiqueta: Béla Tarr

Los Siete Transiteros (I)

TRANSIT celebra su 7º aniversario con un dosier alrededor del número 7 en el cine. Esta es la primera de las tres compilaciones de textos y ensayos audiovisuales que publicaremos. Participan José Manuel López, Carlos Losilla, Cristina Álvarez, Covadonga G. Lahera, Carles Matamoros, Ignasi Franch, Albert Elduque y Javier Trigales.

Entrevistas a Béla Tarr y Mihály Víg

La autora conversa con el cineasta húngaro y con el músico que se encargado de la banda sonora de la mayoría de sus películas. «Sátántangó» y «El caballo de Turín» son los dos títulos más abordados en las entrevistas.

Momentos musicales (II)

Celebrity (Woody Allen, 1998) Por Pablo García Conde Imaginen una película que empieza por el final. Y que dicho final sea, a su vez, igual que el comienzo. Y que, además, sean secuencias de una película de la que no tenemos mucha información dentro de

Vila do Conde 2013

Para nuestro cronista, «no cabe duda de que este año el corto de Vila do Conde 2013 ha sido La résurrection des natures mortes (Living Still Life), última creación del francés Bertrand Mandico, ganador de la edición de 2011 y curiosamente olvidado en el palmarés de este año».

Apuda

Del mismo modo que Béla Tarr se enfrentaba al Apocalipsis superando los discursos trascendentes en «El caballo de Turín», He Yuan acoge la espera de Apuda y su padre con el tempo que la Muerte, este ritual, tan terriblemente humano, requiere.

De caballos y hombres y Apocalipsis

«El caballo de Turín» se deja morir de inanición. Puesta en escena de la voluntad de Apocalipsis, la obra de Tarr sostiene que el fin del mundo ya ha ocurrido. Frente a este caballo moribundo, otro film de 2011 y procedente de otro mundo, pone en escena el devenir de un caballo, pero en esta ocasión sin Apocalipsis de por medio. El «War Horse» de Spielberg es la evidencia de una resistencia, de un “continuará”…

Festival de Sevilla: SEFF 2012

José Luis Cienfuegos y su belicoso equipo (…) han conseguido, en tiempo récord y bajo condiciones límite, llevar a (buen) término una batalla festivalera que (…) ha logrado conquistar un buen número de territorios ignotos, dejando para el futuro unas cuantas «semillas de noviembre»…

Nuevas desapariciones

Ahora no hay gesto, o solo gestos mínimos, sin significado (mirar, pelar una patata), y es esa misma luz heredada de entonces la que se resiste a la extinción. No importa que al final todo termine en la oscuridad; lo que importa es que ha habido una dilación alargada hasta el momento de esa desaparición…

Cumbres borrascosas

El fuerte acento de West Yorkshire de los personajes de Arnold los aferra más si cabe a este lugar y los hace también más abruptos. Entre la violencia de la imagen y su enorme fisicidad, habrá algunos que se sientan incómodos (…) Pero precisamente se trata de eso, de hacer a los espectadores partícipes de esa pasión y de sus resoluciones contradictorias.

The Turin Horse

Tarr eleva a sus más altas cotas de depuración las características más acusadas y relevantes de su cine. La anécdota narrativa se ve reducida a su expresión más nimia y la banda sonora está compuesta por un solo tema musical repetido insistentemente a lo largo del relato…

25º Festival de Leeds (2011)

Leeds tiene una relación intermitente con el cine. Aquí se grabaron las primeras imágenes en movimiento en 1888 a manos de Le Prince, quien desapareció misteriosamente dos años después sin haber tenido la oportunidad de hacer público su invento.

Sitges 2011

Un festival puede ser una experiencia extasiante, tanto que tras pasar diez días en uno de ellos podemos sentirnos completamente superados por todo lo vivido y visto. Carles Matamoros pasó por el Fin del Mundo en la 44ª edición del Festival de Sitges, pero ha vivido para contarlo.

Los condenados / El hombre de Londres

La radical apuesta por la ausencia de contraplano en ambas secuencias nos permite realizar un montaje en el cual la Silvia del filme de Isaki Lacuesta habla directamente con la Mrs. Brown de la película de Béla Tarr.

La cinta blanca

La cinta blanca vuelve a cuestionar tanto el lugar como el código ético del espectador al poner sobre la mesa, y al hacer visible, las miserias del hombre, quien parece no poder escapar de su naturaleza si no es a través del uso o el abuso de la violencia…