Jason Segel y las marionetas

De la vida de las marionetas

 

En Paso de ti (Forgetting Sarah Marshall, Nicholas Stoller, 2008 –mantendremos los títulos originales de aquí en adelante), Peter (Jason Segel) tenía como sueño llegar a realizar un musical sobre Drácula con marionetas. Al final de la película lo conseguía, un espectáculo sobre amor y odio eterno, sobre la soledad del ser no correspondido. En Los Muppets (The Muppets, James Bobin, 2011), Gary (de nuevo Jason Segel) tenía que elegir entre seguir viviendo una infancia inacabable junto a la marioneta Walter (voz de Peter Linz) o comprometerse de una vez con todas con Mary (Amy Adams), su novia de toda la vida. En Eternamente comprometidos (The Five-Year Engagement, Nicholas Stoller, 2012), Violet (Emily Blunt) discute con su hermana Suzie (Alison Brie) sobre la conveniencia de volver a darle una nueva oportunidad a su relación con su antiguo prometido, Tom (Jason Segel otra vez). Suzie, para aconsejar a su hermana sobre lo que debe hacer, decide poner la voz de Elmo, el famoso teleñeco infantil, a petición de su hija pequeña, ya que considera que así su tía comprenderá la lección. Y cuando Violet se muestra reacia a ese juego, la sobrina le pide que interprete al monstruo de las galletas.

Las tres películas tienen en común la presencia de Jason Segel en el guión y de Nicholas Stoller bien en la dirección o colaborando en el guión, lo que da a entender que no es una simple coincidencia. En las tres películas se introducen de manera extraña los elementos de los Teleñecos. En la primera y la tercera son como un añadido, un exabrupto que rompe con el desarrollo de la película. Peter, el protagonista de Forgetting Sarah Marshall, interpreta el tema central de su musical en un bar hawaiano, a petición de Rachel, que no puede imaginarse que la canción tiene un tono infantil y exagerado que deja con la boca abierta a todas las personas del local. La canción y el musical fueron un fenómeno que sobrepasó la película. Segel se iba con su teclado a las presentaciones de la película e interpretaba la canción ante los cientos de espectadores que aplaudían a rabiar. También en conciertos solidarios. En Youtube se puede ver un extracto de un concierto de Tenacious D (la banda de Jack Black) donde Segel y Black interpretan al unísono el ya famoso “Dracula’s Lament”.

 

Para la representación final del musical en la película de Stoller, los productores consiguieron que la compañía de Jim Henson realizara las marionetas. Quedaron tan encantados que se llegó a plantear el realizar el proyecto entero y estrenarlo en Broadway. Finalmente eso no se llevó a cabo, pero quizás fue así cómo la compañía de Henson encontró a las personas adecuadas para reflotar la franquicia de los Teleñecos. Segel y Stoller escribieron el guión de la película, y el primero fue su protagonista. En una de las escenas, donde Gary y Walter interpretan la genial canción “Man or Muppet”, Segel ve cumplido su sueño de tener su propio teleñeco.

Para The Five-Year Engagement, Segel y Stoller rebajan la importancia de la presencia de las marionetas de la factoría Henson a una mera escena de la película. Y lo hacen ya no recurriendo a personajes inventados (aunque el Drácula de Segel parece estar inspirado en el famoso Conde Draco creado por Henson), ni tampoco a los incisivos y caóticos Teleñecos. La referencia en esta película es Barrio Sésamo, y especialmente su personaje más inocente, Elmo.

No es un detalle para tomar al azar, porque las películas de Segel y Stoller trazan un camino desde la adolescencia tardía, llena de sueños de grandeza (ese compositor de sonidos ambiente para series de televisión que salía con una superestrella), a la aceptación inevitable de las responsabilidades. La traducción del título de la película es “El compromiso de cinco años” dando a entender ya que esa relación tendrá un final feliz, que terminará en el matrimonio. Y el bueno de Segel, que inventó un grave y melancólico conde Drácula, y que luchaba contra el capitalismo junto a la rana Gustavo (Kermit para el mundo anglosajón y los doblajes neutros), Peggy y los demás Teleñecos, debe conformarse ahora con ver junto a sus sobrinos, seguramente junto a sus futuros hijos, al más bien tonto e inofensivo Elmo.

Muchos grupos de fans de Barrio Sésamo se han quejado del creciente protagonismo de Elmo, debido a su gran éxito entre el público infantil. Critican que su presencia ha provocado una infantilización del programa, así como la reducción del protagonismo de otros personajes históricos, entre ellos el Monstruo de las Galletas, Óscar el Gruñón o el ya mencionado Conde Draco, es decir, los personajes de mayor ambigüedad moral. La historia que han ido creando de una película a otra tanto Segel como Stoller se encamina hacia la estandarización de la vida de los protagonistas, un poco como la mayoría de las comedias producidas por Judd Apatow. Porque este tipo de comedias son, en el fondo, la crónica lenta y progresiva de una derrota.