Rehearsals for Retirement

In Memoriam. La elegía ROM de Phil Solomon

«El anhelo de una experiencia trascendental, de Misterio, es para mí absolutamente esencial en el cine»

Phil Solomon

 

«Crossroad»

La obra de Phil Solomon está llena de matices, lecturas y sentimientos personales transcritos en forma de imágenes manipuladas químicamente. Desde los setenta hasta el pasado 2019, fecha en la que falleció, realizó más de treinta películas de corta duración aunando el espíritu de la vanguardia americana y una sensibilidad exquisita a la vez que única. El despliegue de talento facturado por Solomon parecía no tener ningún límite a pesar de ser tan poco conocido en el panorama global, pero, ya en el nuevo siglo, empezó a desarrollar todavía más sus habilidades para con el audiovisual, empezando a investigar nuevas formas de crear imágenes en movimiento.

Solomon siempre había trabajado con material encontrado de otros filmes o con películas caseras propias, siempre en celuloide, como los grandes nombres del cine experimental americano (Jonas Mekas, Stan Brakhage, Maya Deren…), pero en el año 2005 se decidió a cruzar la última frontera: trabajar en digital. Y, como cabría suponer, no lo hizo de una manera común sino utilizando, como acostumbraba, el found footage que ahora tomaba de un videojuego en lugar de una película. Así nacieron una serie de películas que exploraban la potencia del cine digital mediante los espacios y texturas ROM del famoso y polémico videojuego Gran Theft Auto.

En el año 2005, él y su mejor amigo: el cineasta Mark LaPore, elaboraron el que sería el primer acercamiento al cine digital de Phil Solomon. Un cortometraje conocido como Crossroad —también denominado Untitled— en el que se exploraron las posibilidades del medio recreativo aunando las ideas y también la curiosidad de ambos cineastas. Pero que, más allá del experimento artístico, no supuso ningún tipo de revelación ni tampoco ofreció lecturas de mayor interés (a parte del uso de imágenes del juego). La película se dedicó a David Gatten, cineasta y amigo de Solomon y LaPore y, lamentablemente, fue la última obra que el segundo realizaría jamás.

«Rehearsals for Retirement»

Poco después de terminar el cortometraje, un experimento audiovisual que supondría un antes y un después en la carrera y en la propia vida de Phil Solomon, Mark LaPore se suicidó. Su muerte fue un golpe durísimo para Solomon y lo llevó a seguir el camino que había empezado junto a su colega. Así pues, decidió crear una serie de filmes en su memoria. Un réquiem a modo de singular y asombrosa trilogía que se conoce comúnmente como In Memoriam. Tres películas dedicadas a LaPore en cuerpo y espíritu y también a algunas personas cercanas a él. Títulos aclamados por personalidades como Tom Gunning o Scott Barley que representan el viaje y el destino que comenzó con una película de apenas seis minutos y que ahora culminan la obra artística de uno de los directores clave del cine de vanguardia americano. Rehearsals for Retirement (2007), Last Days in a Lonely Place (2007) y Still Raining, Still Dreaming (2008) son un todo que funciona a base de fragmentos melancólicos y contemplativos. Partes del recuerdo y escenarios de la memoria. Auténticos ejemplos de elegías posmodernas y visionarios ejercicios de montaje y pulsión.

El primero de los films que componen este tríptico es, por mucho, el más evocador y melancólico. Pues desde su juego entre la realidad y la ficción, su uso del material encontrado y lo presencial de su Forma, que se revela gracias a un montaje perfectamente fluido y epifánico —cercano al de Peter Hutton o Nathaniel Dorsky—, ofrece la experiencia más rica y bella del conjunto.

Rehearsals for Retirement —película homónima a la canción de Phil Ochs— es una elegíaca visión de un mundo artificial, compuesto por códigos numéricos y creado por medio de las matemáticas y la programación; tan frío e inerte que no puede ofrecer nada más allá de su propia imagen muerta, ningún tipo de sentimiento ni tampoco una reflexión de lo real. ¿O sí? Lo cierto es que Solomon crea paisajes observando las construcciones del GTA muy detenidamente. Paisajes de la desolación que irradian frío tormentoso y calor explosivo. Que sugieren algo más allá de lo que dejan ver sus grotescos píxeles y las vastas dimensiones que los forman. Árboles, hojas, agua y seres humanos surgen de entre los resquicios de un mundo creado para ser superado, para pasar al siguiente nivel. En Liberty City ya no hay avatares corriendo ni sirenas sonando, tan solo el aullido de un viento visible y el chapoteo de la lluvia sólida mientras lo que antes era un personaje activo pasa a ser un observador observado que se queda parado ante el declive de la ciudad. Este hombre, figura negra y opaca definida por la rigidez de su contorno y con un rostro-tipo carente de expresión viene desde el bosque, el mismo bosque por el que corría su doppelgänger en Crossroad; siempre en círculos por una plataforma finita. Ese bosque, origen del tiempo diegético y también del figurado, es el paraíso perdido (y frondoso: denso) del que él escapa para entrar en el infierno de la consciencia. Cuando llega a la ciudad y se detiene a contemplar comienza a saber porque ve. Su vagabundeo lo lleva a observar todo cuanto le rodea hasta que los paisajes comienzan a sobreponerse y el manto de realidad colapsa en una especie de figuración profundamente evocadora.

«Rehearsals for Retirement»

Rehearsals of Retirement es la invención de un estilo y la apertura a un nuevo tipo de lenguaje cinemático. A diferencia de otros títulos hechos a partir de material ROM como Where the Dead Go to Die de Jimmy ScreamerClauz (2012) o The Blackest Sea de Peggy Ahwesh (2016), el de Solomon va más allá del cuerpo narrativo típico de la animación y también de la asociación de modelos y sucesos para hacer crítica social. Su obra transgrede las bases del cine de animación para convertir las imágenes ilegítimas en iconos de una memoria personal. Vemos dos escenas en Rehearsals for Retirement que aluden directamente a su trabajo anterior con LaPore y funcionan al mismo tiempo como tributo póstumo: en una de ellas aparece un ataúd dentro de un coche fúnebre y junto a él, el ramo de flores giratorio que era el motivo principal de Crossroad. Unos planos después podemos ver a la figura humana sosteniendo el mismo ramo mientras observa un cielo en llamas. Estos detalles funcionan como conexión con la tragedia del suicidio de LaPore y como expresiones cinemáticas de la desolación. Pues no hace falta conocer la historia detrás de la imagen para embriagarse con su belleza rota, su fuerza oscura e introducirse de lleno en el atractivo universo de ruina y desolación que, de una manera u otra, llega a su final.

Para referirnos a un film como este, podemos halar de cine experimental, de animación vanguardista, e incluso de cine documental. Pero la verdad es que, lejos de intentar catalogar la obra en un hermético sustantivo, quizá deberíamos establecer un diálogo entre su poética y el largo rodeo que da sobre el tema de la muerte. Rehearsals for Retiremrent, como hemos apuntado, es una parte de In Memoriam, un cuerpo de trabajo que incluye tres cortos filmados completamente dentro del mundo virtual del videojuego Grand Theft Auto en el que Solomon transforma Liberty City en un espacio reflexivo de quietud: desprovisto de jugadores, lleno de melancolía, nostalgia, pérdida, dolor y silencios. La dinámica del film se basa en la espera y en la observación por parte del personaje y del espectador que rondan las oscuras cavidades de un paraje desolado y totalmente pasivo. Entre túneles vacíos, un cielo neblinoso y la perspectiva de un espectro apesadumbrado, las imágenes de un apocalipsis llegan despacio. Aviones y águilas surcan un cielo incendiado mientras un coche volador se estrella en las aguas del océano… Mark LaPore se suicidó a la edad de 53 años, el 11 de septiembre de 2005. El 11S. El día que lo cambió todo para Estados Unidos se convierte ahora en símbolo de tragedia por partida doble. Para Phil Solomon, cineasta neoyorquino, ya son dos las sacudidas recibidas el mismo día de dos años cruciales en su historia personal y, como resultado, la memoria colectiva, la histórica y la individual se mezclan en un magma sombrío que (otra vez) nos obliga a ver el mundo que nos rodea a partir de uno creado.

«Rehearsals for Retirement»

Entre los ecos de una tristeza infinita y el estático movimiento de cada elemento en la película, el mar surge como destino final y último paisaje habitable ahora que todo parece haber terminado. El personaje termina flotando en un mar negro —no tanto como el cielo, sobre su cabeza, pero verdaderamente apagado—. Un gesto que se repite —el de mover los brazos para no hundirse— lo mantiene en la superficie mientras la película llega a su fin. La estabilidad eterna se manifiesta como movimiento intermitente dentro de un océano cósmico. Los mitos de civilizaciones antiguas, como los babilónicos, los sumerios o los egipcios, hablaban del universo como un gran océano de aguas negras, quietas e intangibles. Un manto que rodeaba la Tierra dibujando sus límites y a la vez extendiéndose de manera infinita conformando lo que se conoce como espacio. Incluso en el cristianismo se da a entender una concepción mítico-poética del universo-océano en uno de los pasajes del Génesis “…y el Espíritu de Dios se movía por la faz de las aguas”. El hombre de Rehearsals for Retirement, al pasar del bosque a la ciudad, de la soledad a la muerte, de la ceguera a la visión y del cielo al mar consigue sugerir de la manera más etérea y misteriosa posible que quizá lo inevitable de la muerte se traduzca en el acto de flotar en la inmensidad de un mar invisible como sinónimo de Eternidad.

Es interesante ver cómo Crossroad se convierte, una vez vista Rehearsals for Retirement, en una obra a reconsiderar, a reivindicar y a tener muy en cuenta por todo lo que significa para el cine posterior de Phil Solomon. La pieza se torna preparativo para algo superior que logra trascender en su aspecto formal y conceptual. El ramo de flores giratorio vuelve a aparecer en la película de 2007 como un auténtico elemento elegíaco y se completa un círculo de sucesos que tiene como eje central la pérdida de algo y de alguien por el acto de acabar con la vida. El reclamo de una visión y un último adiós. Un páramo lleno de secretos y sentimientos personales, pero también de una gran concepción cósmica que nos redirige continuamente al gran misterio que es la muerte.

«Rehearsals for Retirement»

 

© Borja Castillejo Calvo, julio de 2020