Más allá de las montañas
El estreno de «Más allá de las montañas», de Jia Zhang-ke, nos invita a recuperar la crónica que dedicamos a la película en el marco del Festival de Cine de Cannes 2015.
El estreno de «Más allá de las montañas», de Jia Zhang-ke, nos invita a recuperar la crónica que dedicamos a la película en el marco del Festival de Cine de Cannes 2015.
La estructura en dos bloques de «Ahora sí, antes no» (Hong Sang-soo) sirve como hilo conductor de esta crónica del festival barcelonés, donde sobresalieron películas híbridas y mutantes como «John From», «Kaili Blues», «Oleg y las raras artes» o «Demon».
En su nueva película, el furioso desencanto de Marco Bellocchio se torna en melancolía, en una profunda tristeza por las cosas que no salieron de la manera esperada, por el peso inevitable de los años.
«Villamediana construye un análisis de la Cábala que vincula la des/memoria de una abuela temerosa del mar con una leyenda familiar sobre un cofre oculto en la pared (…) y, posteriormente, con el itinerario vital y geográfico de los creadores del sistema de pensamiento (…)». Antoni Peris nos acerca a esta película-rareza desde la memoria y la subjetividad.
La vitalidad en la edad madura fue uno de los temas centrales del certamen canario, donde, entre otros, se vieron películas de Oliveira, Żuławski y Iosseliani.
La última película de Isao Takahata, que bebe de la tradición estética japonesa, se ha concebido con un dibujo despojado de artificios y explícito en su materialidad, donde la simplicidad del trazo permite abordar mundos fantásticos con extrema sencillez y belleza.
«El segundo largometraje de Charlie Kaufman, en codirección con Duke Johnson, funciona como fábula existencialista acerca de los males de la alienación, del aburrimiento y de las inercias contemporáneas y sus riesgos sobre el individuo, acerca del hecho de sentirse indistinguible entre la masa y no conductor de una identidad propia y particular»…
Crónica de la 66ª Berlinale que narra la experiencia del festival alemán desde la perspectiva de un profesional acreditado. Proyecciones, mercado, horas de hambre, fiestas…
Un festival que ha activado, ampliado y enriquecido miradas, un certamen que ha formado públicos. Punto de Vista sopló su décima vela y nuestro cronista nos relata lo que destacó ante sus ojos, con mención especial a la gran triunfadora: «Oleg y las raras artes» de Andrés Duque.
Con «Entertainment», Rick Alverson no solo continúa la ruptura iniciada con «The Comedy», sino que profundiza en el camino del comediante, esta vez de Gregg Turkington (aka Neil Hamburger) durante un particular descenso a los infiernos que acabará abrazando «un enrarecimiento patológico y autodestructivo (…)».
Particular recorrido por cuatro películas de esta edición del festival («Le récit de mon père», «África 815», «Stand by for Tape Back-Up»y «Counting»), donde la autora nos propone «un juego de edición, de montaje paralelo (de tiempo y espacio)» a partir de las reflexiones y las imágenes de Chris Marker.
Reivindicación del díptico del cineasta asturiano sobre los maquis: «(…) no hay espacio para la metáfora totalizadora o surrealista porque cada plano vacío es, efectivamente, el espacio de un crimen: los asesinatos en los bosques de Asturias al finalizar la guerra civil de los resistentes antifranquistas, los del monte».
¿Cómo filmar el Holocausto sin caer en la abyección? La cámara de Nemes penetra en la cámara de gas, como penetra Saúl para recoger los cuerpos recién aniquilados, pero es una cámara que en vez de filmar, mira, padece y mantiene en fuera de foco lo que es demasiado insoportable para sostener la mirada.
¿Y quiénes son esas musas hoy en día? ¿Y por qué han de cargar las mujeres con semejante tarea? El debate está abierto, la mecha es encendida y las pasiones nos dejan ver el interior de cada participante en «La academia de las musas» de José Luis Guerin…
Durante el pasado mes de agosto, el barcelonés José Luis Guerin presentó su última película, «La academia de las musas», en el 68º Festival del Film Locarno. Pablo García Conde pudo entrevistarle tras la primera proyección.
«¿Y cuál es el cine que no queremos ver, que no necesitamos ver porque no nos conduce a ningún lugar, ni dentro de la filmografía de su responsable, ni dentro del mapa del audiovisual pasado, presente o futuro? (…)». Como cada año, Alejandro Díaz nos trae su meditada crónica de la Biennale de Venecia.
Dos crónicas del certamen sevillano en las que el autor dedica especial atención a la sección «Resistencias», centrada en un cine español independiente producido al margen de la industria.
«En esta ocasión, no hay despolitización ni domesticación posible por la simple razón de que los límites impuestos están más cerca de una autocensura gris que de un humor blanco (…)».