Another year
Tom y Gerri, como Poppy, como mis amigos, viven en un mundo aparte. Desprenden perfección. Una perfección que embriaga inicialmente pero que asusta, que molesta y que, finalmente, repele. Durante buena parte del metraje, el director nos hace sentir confortables frente a su aparente bonhomía, pero, a medida que Leigh nos permite conocerlos, nos damos cuenta de que hay algo más allá de su afabilidad…


