La verdad era un simulacro
El autor reflexiona sobre la posmodernidad en el cine y la idea de «la realidad alternativa» que se puede rastrear en el cine documental.
El autor reflexiona sobre la posmodernidad en el cine y la idea de «la realidad alternativa» que se puede rastrear en el cine documental.
¿Qué queda de la «verdad» en el cine? ¿Es posible todavía seguir las teorías de Bazin en la era digital? ¿Por qué siguen emergiendo autores con vocación «realista»? ¿Qué vínculo hay entre el «realismo» y una cierta «estética del sueño»? Este ensayo plantea estas cuestiones ante la burbuja nostálgica que domina los blockbusters de hoy.
En este ensayo, el autor constata que las imágenes no son reflejo, sino mundo; no son objetos, sino sujetos u organismos vivos. A partir del pensamiento de Debord, se trazan reflexiones sobre la «verdad» de las imágenes y los sonidos.
¿Puede el cine «hablar de verdad» y qué significa exactamente esta expresión aplicada a las imágenes? ¿Puede el cine, si toma un posicionamiento, provocar un cortocircuito notable ante los nocivos efectos de la (pos)verdad?
A partir de tres películas de 2020 de interés y enfoques muy diversos («Fragmentos de una mujer», «Una joven prometedora» y «La mujer del espía»), este ensayo reivindica el valor testimonial de las imágenes en un momento en el que la noción de verdad está en crisis.
Esta charla sirve como introducción al nuevo dosier especial de «Transit» junto a la revista portuguesa «Argumento» centrado en cine y posverdad, que publicaremos en 2022.
El autor se interroga en este ensayo hasta qué punto el documental puede renunciar a la veracidad de los hechos y analiza los efectos de una reescritura de la historia como la que efectúan Scorsese y Dylan en su película.
¿Es posible que ante ciertas experiencias esenciales se agoten los análisis? La autora aborda la nueva película de Alice Rohrwacher evocando la tradición del cine italiano de posguerra, aunque reconoce sentirse deslumbrada por la honestidad de esta propuesta cinematográfica.
«(…) volviendo la vista a la pantalla descubriremos nuestra propia verdad, aquello que antes era imperceptible capturado a golpe de luz o simplemente nuestro propio reflejo.»
Hace meses conocíamos la noticia de que el Festival Internacional de Cine Documental de Navarra dejaba de ser una cita anual: el Festival Punto de Vista pasaba a celebrarse cada dos años. Sus organizadores, sin embargo, tratan de alumbrar un nuevo concepto para los años pares…
Cada plano es una ventana, que bien puede abrirse tras una insospechada elipsis de la que debemos cerciorarnos pasados unos minutos o un flashback al pasado que trae las claves de lo que se nos acaba de relatar o de lo que está a punto de suceder…