La peli que habito (II)
Primera entrega del especial «La peli que habito» donde varios colaboradores participan en un juego de imaginación cinéfila donde reinventar otros yoes posibles, volver a casa o invocar un imposible.
Primera entrega del especial «La peli que habito» donde varios colaboradores participan en un juego de imaginación cinéfila donde reinventar otros yoes posibles, volver a casa o invocar un imposible.
Primera entrega del especial «La peli que habito» donde varios colaboradores participan en un juego de imaginación cinéfila donde reinventar otros yoes posibles, volver a casa o invocar un imposible.
Tomando como referentes «Poto and Cabengo» y «La noche del cazador», pero también otros filmes como «Los cuatrocientos golpes» y «Alemania año cero», este texto reflexiona sobre la representación cinematográfica de la infancia como isla.
El de Hughes fue un relato de la adolescencia (…); tantos años después, sorprende la calidez humana que desprenden sus historias, la franqueza con la que se desenvuelven sus personajes y la confianza con la que sus protagonistas hacen frente a cada dificultad que se interpone en su camino.
El estreno veraniego de «El amanecer del planeta de los simios» da pie para seguir reflexionando sobre los píxeles y la piel, sobre la corporeidad de la imagen digital y sobre qué hacer con el actor.
El acto de filmar no solo ha vampirizado a espectadores, también a cineastas. El autor vuelve sobre las imágenes de «El aficionado» de Kieslowski a partir de su relación íntima con los orígenes del cine, «El fotógrafo del pánico» y «Arrebato».
En «Viaggio in Italia», la cámara va del rostro de Ingrid Bergman a una de las esculturas del museo napolitano y en el camino crea imágenes que dejan ver la materia, la del aire entre y la del fondo de lo real. El cine moderno de los años sesenta y setenta explorará esos entresijos, esos pliegues…
La autora va desgranando la conexión profunda que liga dos escenas de estos dos filmes de Claire Denis en función de su incierta naturaleza narrativa, su peso anticipatorio, el modo en que son presentadasy despedidas…
El filme de Raoul Walsh es una compleja y muy orgánica fusión entre los códigos narrativos propios de un género popular y la pormenorizada descripción documental de los usos y costumbres de una sociedad en un período histórico muy concreto…
«Touki Bouki» es un clásico del cine senegalés. «Mille soleils» es la asimilación de ese clásico. Ni regreso, ni homenaje, ni revisión, ni variación. «Mille soleils» es un entendimiento, un acto de conciencia. Una película que habla de otra película. Una película que lleva en su interior otra película.
Con el virtuosismo y la violación de la norma aparcados, Baron filma casi siempre en estático o con ligeros movimientos funcionales. Un ojo con ansia de viñeta, prudente y consciente de sus limitaciones. Con los centros de atención bien determinados, resolviendo situaciones con franqueza amateur
Rithy Panh no olvida. No puede olvidar. No quiere olvidar. Cada una de sus películas, de modo más o menos directo, actúa como un recordatorio que constata, por un lado, esa imposibilidad y, por otro, su voluntad de no doblegarse a la desmemoria…
A partir de «Árboles», Ricardo Adalia reivindica el potencial transformador del miedo: «El miedo nos desnuda, nos atraviesa, nos deshace, nos devora para acabar haciendo de nosotros personas completamente diferentes».
«Manhattan Sur» es una obra imperfecta, descompensada, que como el mejor cine plantea cuestiones sin dar respuestas. Tal vez no sea la película más personal ni la mejor de su autor, pero sí la más sentida y desesperada…
Lo interesante es el tratamiento opuesto y en paralelo que ambos filmes hacen de sus protagonistas. De hecho, esto es lo que hace que las dos películas estén íntimamente relacionadas y conformen un discurso único: «El luchador» y «Cisne negro» presentan la fusión de la Bella y la Bestia en un mismo cuerpo y en dos relatos diferentes.
Este recorrido por los cuatro westerns de Clint Eastwood nos permite trazar su evolución como cineasta y ahondar en una de sus preocupaciones centrales: la violencia, sus consecuencias e implicaciones, y la búsqueda de su plasmación cinematográfica.
El cine de propaganda nazi no solo era belicismo y xenofobia explícitas. Esta película es un entretenimiento artero que, entre romances y canciones, idealiza una sociedad totalitaria y genocida. La Filmoteca de Cataluña la recuperó dentro de un ciclo de proyecciones contextualizadas.
Sergi Sánchez está tan interesado en la muerte digital como en la vida digital porque busca las claves de la sabiduría tanto en George Romero como en Giorgio Agamben. Al mismo tiempo, el autor permanece alerta a la atracción y a la trampa de “la nostalgia por la imagen-movimiento» que da forma a otra faceta de la producción digital actual…