Archivo mensual: junio 2012

La cueva de los sueños olvidados

Herzog realiza con su primera película en 3D una de sus obras más metacinematográficas, en la que definitivamente se decide a indagar en los misterios del oficio de cineasta (…) Las pinturas rupestres de Chauvet quedan como reliquias de un pasado en formación, sobre el cual se fueron construyendo los códigos que soportan la civilización.

Congreso Pompeu Fabra

Ponencia elaborada en colaboración con Adrian Martin acerca del grito para el Congreso Internacional Mutaciones del Gesto en el Cine Europeo Contemporáneo, organizado por la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona.

‘Hugo’, una imagen líquida

¿Cuánta verdad hay en las imágenes de Scorsese? Estamos ante lo que parece un cine de hologramas y figuras pálidas, donde la representación deja paso a la captura de unos movimientos que se reinsertan después en un contexto abrillantado…

Indie Lisboa 2012

Último escalón de la temporada festivalera, el Indie Lisboa permite a sus asistentes recuperar esa serie de películas que uno fue esquivando poco a poco, como quien no quiere la cosa. Nutriente de una de las cinematografías más fascinantes y sugerentes del nuevo siglo, el festival incide en una selección autóctona con la que, desde el otro lado de la Península, sólo podemos soñar…

Low Life

Partimos de vidas de ‘baja intensidad’, de inquilinos de una existencia exiliada, de analfabetos emocionales. Es decir, de nosotros mismos y del desierto que atravesamos… Crítica sobre la estimulante película de Nicolas Klotz.

Las malas hierbas (2)

Por eso me emociona un amor tan inocente, tan grande como el de Resnais por todo lo que existe. Por eso me emociona tanto «Las malas hierbas», una película que recoge la idea almodovariana, garreliana, también la de Godard al final de «El desprecio» (Le mépris, 1963)…

Las malas hierbas (1)

Hay deseo, sí, pero también la racionalización, la sobrevalorización de este deseo… Igual que en «Mi tío de América», es el propio cine el que –tal y como Resnais subraya- alimenta las fantasías y proporciona unos ideales del yo que, a menudo, son inalcanzables en la vida real. Todo es tan glorioso, y también tan frustrante…

Providence

Puzzle con distintas líneas narrativas superpuestas, vibrante ejercicio demiúrgico, amarga mirada hacia la violencia psicológica en el seno de la pareja, y una caja de sorpresas escondida detrás de cada plano. Pero, ante todo, «Providence» funciona como una muy divertida parodia de los códigos melodramáticos de Hollywood y de grandes clásicos como Orson Welles o Alfred Hitchcock…